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'Rayos y centellas' de un
Macondo tropical
Por
Javier Santiago Fundación Nacional para la Cultura Popular

Yolandita Monge, Cristina Soler, Noris Jofre y Carmen Nydia
Velázquez protagonizaron el nuevo espectáculo de sátira
política “Rayos y centellas” el pasado fin de semana. (Foto
suministrada) |
Si Gabriel García Márquez
hubiese estado de visita en Puerto Rico, y por una de esas tretas
del destino hubiese acudido el sábado a la función de estreno de
“Rayos y centellas” en el Centro de Bellas Artes de San Juan,
seguramente hubiera reescrito la historia del consabido Macondo con
el más contundente de los argumentos. En un País donde la población
tiene el grado más alto de tolerancia de todo el hemisferio
americano, alguna válvula tenía que abrirse para permitir un escape
al malestar que provoca la situación política actual. Y si los
hombres aquí no hablan, las mujeres se apretaron los pantalones para
ponerle voz a la indignación colectiva.
Con libreto ideado
por la periodista Wilda Rodríguez y los jóvenes Lucyanne Hernández y
Mike Philip de Teatro Breve, el cuarteto compuesto por Cristina
Soler, Carmen Nydia Velázquez, Noris Jofre y Yolandita Monge habló,
denunció y protestó hasta por los codos. Y en una ráfaga de
críticas, salpicadas de cinismo y humor negro, ofendieron como les
dio gusto y gana al grueso de la fauna política “insular”.
Desde la entrada, los “Rayos y centellas” comenzaron a caer a tono
con todos los colores del espectro político portoricensis:
rojos, azules, verdes y hasta el mismísimo anaranjado… Esto sin
obviar los que están de parto o por nacer… Gobernadores,
legisladores, alcaldes, miembros de gabinete, jueces y comisionados
no escaparon de la lluvia de rayos punzantes que sobre ellos cayó.
Los ridículos fueron más ridículos a la luz de estas centellas. Y
hasta una que otra “vaca sagrada” se llevó un chubasco debajo de la
tormenta…
Así, Cristina, Carmen Nydia, Noris y Yolandita
fueron fieles a un libreto de denuncia crasa e innegable
irreverencia. Si la contraparte masculina de este cuarteto,
representada por Los Rayos Gamma , tiene como lema ofender a todos
por igual, las Centellas fueron mucho más lejos. En su juego de
denuncias se arriesgaron en todo, hasta en el uso de un lenguaje
acentuado con palabras gruesas. Palabras un tanto merecidas, decían
algunos de los espectadores mientras otros sonreían dejando por la
libre el pudor.
Ciertamente cada artista tuvo su buen momento
en el diluvio satírico que arropó la Sala Antonio Paoli del Centro
de Bellas Artes. De esta forma, Cristina Soler arrancó risas con la
repartición de estampitas de un Niño de Atocha con el rostro de
García Padilla, imagen a cual la representante Carmen Yulín
solicitaba su bendición para San Juan. Igualmente hizo lo propio con
una Primera Dama a la española, satirizando las notarías al son del
cuplé ¨La violetera¨ rememorando a Sarita Montiel.
Carmen
Nydia Velázquez no podía dejar fuera la chispa y genialidad de su
personaje Susa Cruz, mientras Noris Jofre revivió a la Gobe con sus
frases y ademanes actualizados con la reciente controversia pública
entre Sila Calderón y Aníbal Acevedo Vilá.
Yolandita por su
parte fue recibida con aplausos y aunque en la noche del sábado
enfrentaba problemas de salud, cumplió a cabalidad con su labor en
el escenario. Si a El Gran Combo le pagaron por cambiar la letra de
uno de sus grandes éxitos para complacer a la oficialidad del
momento, la cantante hizo lo propio dedicándole un puñado de sus
éxitos al Macondo político nacional.

La actriz Noris Jofre desempolvó el controvertible personaje
de “La Gobe”. (Foto suministrada) |
En conjunto, las parodias
en vídeo dedicadas a Jennifer González, la Reina del Senado al son
del “tex mex” y la caracterización de Thomas Rivera Schatz realizada
por Teófilo Torres, fueron efectivas y añadieron variedad al
espectáculo musical. Mas el momento mágico de la noche lo fue el
homenaje realizado a los estudiantes que el pasado año
protagonizaron la huelga contra el alza en las matrículas de la
Universidad de Puerto Rico. El tema puso de pie la Sala de
Festivales y recibió la ráfaga más extensa de aplausos de la noche.
Como toda función de apertura, hay detalles del espectáculo que
seguramente ya se deben haber superado. Si bien la labor del grupo
de músicos dirigido por Ahmed Irizarry - con falda - fue acertado,
algunas líneas interpretadas por las artistas no llegaban con la
claridad al público. Esa falla de sonido fue en ocasiones
contraproducente tomando en cuenta la importancia de la fidelidad
sonora que un espectáculo de esta índole requiere.
Con ese
detalle en cuenta, y uno que otro ajuste mínimo al libreto, siempre
necesario tras la primera función, la producción de Family
Entertainmet cumplió a cabalidad con su objetivo. En un País donde
el 54% del electorado está compuesto por mujeres, ya era tiempo que
la voz femenina pudiera expresarse sobre el acontecer político de
los suyos. Después de todo desde los años de Marunga Tabonuco -
personaje de Gilda Galán en “Se alquilan habitaciones” - las mujeres
no habían tenido una oportunidad igual. Que caigan pues… “Rayos y
centellas”… por la sanidad mental de este Macondo tropical.
2-oct-2011
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