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Aplauso a los ‘Amigos del Tiple’
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
Amigos del Tiple (MTPR-2004)
Producción colectiva (12 tiplistas)
Producción y director musical: Edwin Colón Zayas
Género: folklore campesino
Luego de su primer proyecto encaminado al rescate del tiple, “Amanecer
tiplero…” (ECZ2002-002 AT), editado hace dos años
bajo el auspicio de la National Endowment for the Arts y el Instituto
de Cultura Puertorriqueña, Edwin Colón Zayas presenta
ahora “Amigos del tiple, Vol. 1” (MTPR-2004) que, obviamente,
significa la continuación de este esfuerzo en colaboración
con el Movimiento del Tiple Puertorriqueño, organización
que dirige el folklorista José C. Reyes Zamora. A diferencia
del trabajo inicial, en que figura como solista, este segundo álbum
– también avalado por la NEA y el ICP – brinda
igual destaque a otros 11 ejecutantes del referido instrumento,
que es el más pequeño de la familia de la guitarra
y que en nuestro país permanecía olvidado… hasta
hace poco.
Aunque en su forma tradicional (o tiple doliente) este instrumento
no ha perdido vigencia en géneros folklóricos de Colombia
– los compositores José Barros y Álvaro Dalmar
eran considerados virtuosos de su ejecución en este país
–, Costa Rica, Ecuador, Veracruz (México) y otras regiones
de Hispanoamérica, Colón Zayas se refiere al mismo
como si fuera exclusivamente originario de aquí. Seguramente,
porque el insigne cuentista Manuel A. Alonso lo menciona en su obra
costumbrista “El Gíbaro”, que vio la luz en 1849.
“Rescatar y colaborar a mantener vigente el tiple puertorriqueño
es un compromiso moral que tengo con nuestra cultura”, asevera
este gran músico nacido en Ponce hace 39 años, aunque
criado y residente en Orocovis.
Claro: también existe una variante del tiple genuinamente
boricua, que es el denominado “de Don Marciano” en honor
a su creador Marcelino Díaz Rodríguez (1877-1968),
quien lo ejecutaba en fiestas de Corozal, Morovis y poblados aledaños
durante las primeras décadas del pasado siglo. Por fortuna,
el mismo está representado en este disco por Orlando Laureano.
Específicamente, en la pieza “Aguinaldo de los amigos”,
en la que intervienen todos los 12 tiplistas. Aquí el oyente
podrá apreciar la diferencia entre uno y el otro.
“Esta producción marca un momento muy significativo
para la música puertorriqueña. La mitad del repertorio
incluido fue compuesta especialmente para este disco. A las otras
selecciones, que pertenecen a géneros de otros países,
le impartí sabor criollo adaptándolas al conjunto
típico nacional”, subraya emocionado Edwin Colón
Zayas, sin duda el más destacado e influyente músico
folklórico boricua de su generación.
Tiplistas participantes: Modesto Nieves (danzón “Recuerdos
de Juan Nieves”, de Juan Nieves Rosado); Pedro Guzmán
(en “Mi primera danza”, de su autoría); José
Antonio «Tony Mapeyé» Rivera (pasillo “Ketty
Yolanda”, que lleva su firma); Neftalí Ortiz (en “Jazz
samba”, de su autoría); Emma Colón Zayas (en
“Son de la loma”, de Miguel Matamoros); Francisco Marrero
(en “Campanitas de cristal” y “Capullito de alelí”,
clásicos de Rafael Hernández); Ramón Rivera
Soto (pasillo “Jeannette”, de su autoría); Maribel
Delgado (danza “Jenny”, de Víctor Echevarría);
Rolando E. Hernández (guaracha “Moliendo café”,
de Hugo Blanco); Willy Torres (fox-trot “Trotando”,
de su autoría) y el propio Colón Zayas en “Tiple
pa’ Santana”, guajira-cha-cha-chá que dedicó
al guitarrista mexicano Jorge Santana, hermano menor del célebre
Carlos y antiguo líder del grupo de pop-rock y soul latino
Malo. El compacto comienza con la clásica rumba “Cachita”,
de Rafael Hernández, en la que intervienen todos los solistas
mencionados.
El conjunto que los acompaña es integrado, en determinados
momentos, por Carlos Martínez, Eduardo Maldonado y Rolando
Cotto (guitarristas / alternados); Jaime Colón y Moisés
Ramos (bongoseros / alternados); Héctor «Coco»
Barez, Héctor Rodríguez y Charlie Vega (percusionistas
/ alternados); Nelson Cintrón (conguero) y el infaltable
Cándido Reyes en el güiro. La selecciones son ejecutadas
con sencillez, sin alardes de virtuosismo, pues al llegar al estudio
todos tenían muy claro que la única estrella de este
trabajo era el sonido agudo y bonito del instrumento, que irá
cobrando presencia en nuestro ambiente musical a través de
otras proyectos similares que ya están en proceso.
Con esta producción Edwin Colón Zayas continúa
demostrando cuán dispuesta está su generación
en rescatar y documentar todas las expresiones del folklore nacional.
Y tal como lo lograra con su “Amanecer tiplero”, obra
que en 2002 fue seleccionada como la más sobresaliente del
año por la Fundación Nacional para la Cultura Popular,
en este nuevo lanzamiento se asoma un fuerte candidato para la contienda
discográfica de este año.
¡Un aplauso!
11/sep/04
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