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Miguel Ramos es el mítico “Rey del Tango”
en la nueva pieza “…Gardel”
Por Miguel López Ortiz y Javier Santiago
/ F.N.C.P.

El actor y cantante Miguel Ramos es
el mítico “Rey del Tango” en el espectáculo
músico-teatral “…Gardel”.
(Foto Rafi Claudio) |
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Carlos Gardel pasó a la historia como el primero, más
exitoso y más venerado exponente del tango del siglo 20.
También, fue el primer cantante popular de habla hispana
que alcanzó categoría de estrella internacional lo
mismo como intérprete que como actor del naciente cine sonoro
en español. Unánimemente es considerado como el más
célebre e influyente cantante surgido en Latinoamérica…
en cualquier época. De hecho, a casi siete décadas
de su trágico fallecimiento todavía permanece vigente
y su figura sirve de inspiración a millones de admiradores.
Tal es el caso del actor puertorriqueño Miguel Ramos quien,
a la menor provocación, evidencia su admiración por
el mítico “Rey del Tango”.
“Carlos Gardel siempre fue un personaje que me llamó
poderosamente la atención. Lo conocí primero por mi
familia, que solía tocar su discos y cantar sus canciones.
Un buen día me enteré de los detalles de su trágica
muerte - acaecida en el Aeropuerto de Medellín, Colombia,
el 24 de junio de 1935 -, historia que me impactó sobremanera.
Y de inmediato surgió en mí la interrogante de por
qué personajes que llegan a escalar tan alto sitial en la
vida, suelen morir tan jóvenes cuando aún tienen tanto
que aportar”, expresa Miguel Ramos protagonista del espectáculo
musical “…Gardel”, que del jueves 24 al domingo
27 se presenta en la Sala Experimental Carlos Marcihal del Centro
de Bellas Artes de San Juan.
Así, pasaron los años de estudios superiores y universitarios
para el joven Miguel, recibiendo en ellos el impacto de otras corrientes
de moda en el pentagrama. Mas la nostalgia de aquellos tangos al
estilo de “Volver” y “Cuesta abajo” que
tanto escuchó en su niñez no pudo borrarse en el archivo
de su memoria.
“Gardel era una voz… Pero era también dueño
de un estilo muy peculiar”, apunta.
Una vez comenzó a echar raíces en el arte Ramos actuó
en melodramas, obras, espectáculos y musicales. Pero vez
tras vez siempre llegaba el momento en que volvía a toparse
con la voz melancólica del llamado “hombre con la lágrima
en la garganta”.
“Hace un tiempo atrás estaba filmando un comercial
y mi amiga Mañy Guerra me vio, y me dijo: ‘quédate
quieto que voy a hacer una toma con la cámara’. Yo,
que en aquel momento tenía el cabello repelado hacia atrás,
accedí a la prueba sin saber lo que ella estaba viendo a
través del lente. Al finalizar me dijo: ‘mira ahora
y dime a quién te pareces’. Y efectivamente, allí
estaba la imagen”, relata el actor y cantante.
Como quien ve más allá de las casualidades, Miguel
comenzó a dejar que las piezas del rompecabezas fueran cayendo
en su lugar. Hasta que hace cinco años se encontró
con Eladio Cintrón, le dio la idea para que escribiera el
libreto, y dejó el tiempo pasar.
“La historia de Carlos Gardel es sumamente fascinante. Y
así fue como quisimos presentarlo en este proyecto. Hay quienes
lo ven como un gígolo rodeado de mujeres. Pero nosotros hemos
ido más allá. Aquí estamos ante un Gardel que
se asoma con mucha dignidad. Es él el hijo de una inmigrante
francesa, que se crió sin padre, y que refleja parte de su
humanidad en esa relación intensa que tuvo con su progenitora”.
Desde ese marco humano, salpicado con otras anécdotas de
su vida, Ramos ve entonces la proyección del hombre que fue
postandarte del tango en el mundo. Y así entre diálogos,
imágenes, canciones y bailes, “…Gardel”,
de Eladio Cintrón, se prepara para su prueba de fuego ante
el público puertorriqueño.
Artista, leyenda y mito-
Ciertamente la devoción que este cantante fue capaz de generar
lo convirtió en uno de los personajes más polémicos
de la historia. Lo irracional, en su caso, radica en el empecinamiento
de millares de seguidores en alimentar controversias y misterios
en torno a su figura que hace tiempo fueron aclarados, con pruebas
irrefutables, por muchos de los más acreditados historiadores.
La discusión más trillada en torno a Gardel pone
en tela de juicio su nacimiento en Francia, ubicando tal acontecimiento
en la municipalidad de Tacuarembó, Uruguay. ¡Cuántas
cuartillas se han emborronado sobre este tema! Quienes insisten
en mantener vivo ese alegato, al parecer se niegan a aceptar que
los historiadores han presentado miles de veces la copia de su acta
de nacimiento en la ciudad francesa de Tolousse, el 11 de diciembre
de 1890, hijo de Berta Gardes Camares y de padre desconocido, habiendo
sido inscrito bajo el nombre de Charles Romuald Gardes. Incluso,
varios entrevistaron a su progenitora, doña Berta. Ésta
repitió una y otra vez que llegó a Buenos Aires en
marzo de 1893, cuando su hijo apenas contaba 27 meses de edad. Siempre
vivió allí, adquirió la nacionalidad de su
patria adoptiva y siempre se identificó como argentino.
Por otro lado, cuando Carlos Gardel visitó Puerto Rico en
abril de 1935, traído por la empresa United Theaters de Rafael
Ramos Cobián, ya hacía una década que era un
ídolo entre los boricuas. Aquí debutó en el
Teatro Paramount la noche del miércoles 3. Regresó
a esta sala el sábado 6 y el domingo 7. Durante su estadía
también se presentó en el Teatro Yagüez en Mayagüez
y en el Fox-Delicias de Ponce (martes 9); Teatro Broadway también
en Ponce (miércoles 10); Teatro Tres Banderas del Viejo San
Juan y Teatro Victoria en Río Piedras (viernes 12); Teatro
Imperial y Teatro Liberty en Río Piedras (sábado 13);
Teatro San José y Teatro Puerto Rico en Río Piedras
(martes 16); Teatro Atenas en Manatí y Teatro Oliver en Arecibo
(jueves 18); Teatro Cayey del pueblo homónimo y Teatro Campoamor
en Guayama (sábado 20) y culminó su estadía
el domingo 21, fecha en que ocupó los escenarios del Teatro
Victoria en Río Piedras (segunda actuación aquí);
el Teatro Eureka en Puerta de Tierra y el Teatro Rex, en Cataño.
A nuestro país le cabe la satisfacción de haber sido
uno de los pocos puntos de América visitados por el creador
junto al letrista Alfredo Lepera. Ni siquiera Cuba y México
tuvieron esa dicha. De hecho, sólo los públicos de
Uruguay, Nueva York, Venezuela, Francia y España tuvieron
la oportunidad de aplaudirlo en escena.
“…Gardel” entre nosotros-
Siendo Puerto Rico uno de los pocos escenarios americanos donde
“El Zorzal Criollo” probó su arte, es lógico
que su huella perdure en la memoria colectiva de todo el País.
“Existen asociaciones de gardelianos, libros escritos por
musicólogos como el licenciado Pedro Malavet Vega, discos
dedicados al ídolo del tango, homenaje radiales legados por
don Gilbert Mamery, y hasta creo que anualmente un grupo de seguidores
celebra la fecha de su presentación en Puerto Rico”,
dice Ramos sobre el intérprete que en diciembre de 2000 fue
seleccionado por la Fundación Nacional para la Cultura Popular
como el cantante extranjero de mayor impacto en Puerto Rico durante
el siglo XX.
Ante todo este cuadro de referencias, es lógico entender
que la vida novelesca de este artista irrepetible inspire el espectáculo
dramático-musical que en estos días ocupa el espírtiu
creativo de Miguel Ramos. Junto a él, Roxana Badillo da vida
a doña Berta; Modesto Lacén a José Razzano
(cantante uruguayo que formara dueto con Gardel durante el período
1915-1925) e Isel Rodríguez a Libertad Lamarque. El reparto
es completado por Jorge Collazo, Mariela Matos, Amarilys Navarro
y Ricky Vázquez.
Como la controversia es infaltable en cualquier evento que evoque
el recuerdo de “El Zorzal Criollo”, en este caso surge
la curiosidad sobre cómo justificará el libretista
Cintrón la presencia de la inolvidable Libertad Lamarque
en esta propuesta teatral. Porque si bien es cierto que la siempre
recordada “Novia de América” constituye otra
leyenda en la cultura tanguera, no menos cierto es que su vinculación
a la figura de Gardel fue mínima… o ninguna.
Mas ante la inquietud, Ramos se adelanta en su respuesta. “En
cierto modo, sus carreras son simultáneas aunque no coincidan.
Lo que sí se ha podido confirmar es que el día que
llegó el féretro de Carlos Gardel a Buenos Aires,
Libertada Lamarque estaba allí. Y así se documenta
en foto donde aparece junto a Lepera frente al cortejo fúnebre”,
informa el actor y productor del espectáculo.
“…Gardel” es una obra tipo “café
concert” que, aprovechando la intimidad de la Sala Experimental
cuenta con la dirección escénica de Linnette Salas,
la dirección musical de Carlos Cruz, la coreografía
de Ricky Vázquez y Modesto Lacén y el diseño
de luces de Tony Fernández.
18/sep/04
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