| El cine latino visto desde Brasil
Por Javier Santiago
Fundación Nacional para la Cultura Popular

El cineasta brasileño Francisco Ramalho Jr. lleva más de 40 años en el mundo del cine.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Con más de cuatro décadas de intensa labor en su natal Brasil, Francisco Ramalho Jr. es uno de los cineastas que más ha aportado al desarrollo de la industria fílmica de Latinoamérica. Con producciones como “El beso de la mujer araña”, “Flor da pele” y la muy aplaudida “Bésame mucho”, su carta de presentación es una prueba de su ingenio como productor, director y guionista. Hombre de trato agradable y conversación amena, para él no hay temas que más le apasionen que aquellos relacionados al séptimo arte. Y en momentos en que participaba en el VII Tulipanes Arts and Film Festival de Holland, Michigan, donde Puerto Rico cargó con el premio mayor por la película “El Cimarrón”, Ramalho no tuvo reparos en analizar el cine que se hace tanto en su país como en todo el territorio latino.
¿Qué potencial le ve al cine latino a las puertas del siglo XXI?
Lo veo un potencial grande en especial el cine latino en español. En unos años las ciudades principales de los Estados Unidos van ha hablar este idioma. De hecho, en estos días estaba notando que en el New York Times ya se destaca la venta de películas en español. Así que creo que en unos años va a haber un mercado muy grande en suelo norteamericano. Y eso es algo que es bien difícil de lograr en nuestros respectivos países. Por otro lado considero que el cine por internet y por televisión va a cambiar mucho, aumentando las posibilidades de la industria. Ciertamente el mayor problema con el que contamos es la piratería que es más intensa en Latinoamérica que en los mismos Estados Unidos. Pero aún así creo que el cine latino va a crecer muchísimo. Y no será solo solamente en un país determinado; esto se va a dar en conjunto. Y dentro de ese crecimiento puede ser que llegue más de Brasil, que tiene una larga tradición de cine como la tienen México y Argentina.
¿Cómo describe la situación de la industria del cine en Brasil?
El potencial de la industria de cine en Brasil es grandísimo. Actualmente se están filmando alrededor de 100 películas al año. De ellas 20 son documentales. El
documental es una fuente importante de conocimiento y de intercambio de ideas que no se cultivaba mucho en el pasado. De hecho, yo creo que ahora mismo en la industria norteamericana no hay tantos documentales como los hay en Latinoamérica. Y es que este nos ofrece un proceso conciliatorio con el pasado. Además hay mucho interés en la cultura.
¿Qué es lo más difícil que enfrenta actualmente la industria fílmica brasileña?
Primero la plata para producir. Después que la consigues, lo más difícil son los canales de distribución. Eso siempre es cuesta arriba. Para lanzar el dvd siempre necesitas un canal de distribución. Si tienes una gran compañía distribuidora norteamericana todo se hace más simple porque son las mas grandes y las de mayor trayectoria en el mercado. Las nuestras siempre están inventado la rueda mientras los estadounidenses ya han experimentado de todo. Ellos pueden pagar los mejores profesionales y tener las investigaciones de mercado que tanto se necesitan... Esa es la verdad. Cuando hacen una película, indagan sobre el título, la música… Hacen funciones de prueba (“screening”) antes de lanzar el producto final. Cuando la película sale ya no hay nada tentativo en ella. Y si es una empresa local carecemos de ese bagaje de conocimiento. Por lo tanto todo se hace por apreciaciones personales. Por eso los cineastas latinoamericanos necesitamos siempre el apoyo del gobierno. Y sí, es cierto que hay respaldo de fundaciones u otro tipo de organizaciones. Pero ninguna película americana sale si no hay un comprador. Con eso garantizan el préstamo de un banco y por mala que sea la producción, nunca fracasan. Sin preventa no hay producción. En esto hay su sabiduría.

Ramalho compartió en el VII Tulipanes Art and Film Festival con el público que asistió a la presentación de su nueva película “Canta María”.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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¿De qué manera facilita el gobierno en Brasil la producción cinematográfica?
En Brasil cada ciudad o estado tiene una parte del impuesto de la taquilla y lo que sobra es el 50% del exhibidor. El resto – entre 20 o 30% es la comisión de distribución y de lo demás es lo que el distribuidor recobra, por ejemplo, lo que gastó en la publicidad de la película o por hacer las copias de 35 milímetros. Hasta que no hay lo que los sajones llaman un “brake even”, el productor no recupera su inversión. Si no lo recupera en el cine, lo hará después en las ventas de televisión y en dvd. Esto es más o menos igual en casi todo el mundo. Lo único que cambia es el porcentaje de acuerdo a cada país.
¿Cuáles a su juicio han sido los grandes éxitos cinematográficos de Brasil?
El éxito más grande de Brasil en el cine nacional en el pasado fue “Dona Flor y sus dos maridos”. Esta película llegó a tener 10 millones de espectadores en Brasil solamente. Ahora en esta última década ha habido grandes éxitos como “Carandiru” (nombre de un presidio en la ciudad de Sao Paolo). Este filme está basado en la historia de un médico que vivió allí por voluntad propia. Cuando se hizo la película hubo una identificación del público de recursos económicos limitados, logrando para sí cinco millones de espectadores. Por otro lado “Dos hijos de Francisco” fue otra película muy popular. Esta trata sobre dos chicos de ambiente humilde que eran cantantes. Del mismo modo la historia de “Cazus”, intérprete de rock pesado que murió muy joven, fue otro acierto. Y finalmente el filme “Olga”, basado en un libro que cubre los años 40 cuando en Brasil gobernaba el dictador Getúlio Vargas, también trascendió en el gusto popular logrando una audiencia de tres millones de espectadores.
¿Qué factores contribuyen allí a la merma de asistencia de público a las salas de exhibición de películas?
Actualmente es difícil llegar a un millón de espectadores. La piratería en dvd es un problema serio. Hace tan solo tres años podías vender 10 mil copias de una película. Hoy vendes mil y cuidado. Y ante ello también hay que considerar que la taquilla para entrar a un cine en Brasil es muy cara. Una noche puede salirte en unos 50 dólares si consideras que tienes que pagar estacionamiento, entre $12 y $15 por el boleto de entrada, más los comestibles que puedas consumir. Para una pareja esto es mucho dinero. Sólo las clases alta y media alta pueden disponer de tan alto presupuesto.
Si bien la piratería y los altos costos de entretenimiento para los sectores menos pudientes son estorbos en el desarrollo de la industria de cine de cualquier país, ¿qué papel juega en la competencia la televisión?
Hay una fenómeno importante en Brasil y es que hay una televisión muy competente que es TV Globo que es buena tanto en programas periodísticos como en la producción de telenovelas. De estas últimas, cada noche hay tres producciones en pantalla. Las clases populares se quedan en su casa con esa televisión que es gratis y cuyas novelas son muy competentes. De hecho, no ha habido un autor nacional que no haya sido llevado a la pantalla chica en una telenovela. En eso hay que aceptar que Brasil tiene los mejores guionistas y los mejores actores. La televisión allí es competente y entretenida. Y para las clases populares que ni cuentan con transporte masivo eficiente mientras las salas de cine - por lo general - están en los sectores más ricos, la televisión es una alternativa valiosa.

En su visita a Holland, Ramalho visitó la sede de la compañía Grooters Productions en Michigan.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Usted dio sus primeros pasos en el cine en la década de 1960. Posteriormente ha desarrollado una respetable carrera, distinguiéndose tanto como guionista, productor y director. ¿Cómo compara esta etapa de la industria con la que vivió en sus inicios?
Tengo que decir que la nueva generación es muy talentosa y muy creativa y está viviendo la mejor etapa del cine brasilero. Claramente tienen el apoyo del gobierno. Pero la ocupación de nuestro cine (“market share”) es muy baja rondando en más o menos un 11 por ciento. Ciertamente creo que es baja en todos los países latinos incluyendo a Argentina y México. Pero para una industria que tiene 100 películas por año no es el mejor promedio. Y es que han cambiado las cosas. Ahora la exhibición de películas se queda en centros comerciales con altos precios de taquilla. Esto limita el acceso a las clases de alto poder de consumo. La clase media y baja se quedan en sus casas. Y esto es lo contradictorio de todo el asunto. Estamos en la mejor etapa del cine en el aspecto creativo, con oportunidades y sin censura. Pero por el otro lado está el problema de la ocupación del mercado. Además la lengua no viaja. Si piensas en Corea que no tiene restricciones y es un país pequeño, la ocupación del cine coreano llega casi al 60 por ciento. Claro que hay más educación y una identificación mayor con el pueblo y posiblemente no tiene una TV Globo tan fuerte como la de Brasil. Pero aún así, tenemos que buscar la manera de superar este escollo.
¿Qué opinión le merece el cine latino ante el que exporta Hollywood al mundo?
Hollywood consiguió hacer todo lo que el mundo quiere. Tiene la capacidad de servir al entretenimiento. Todos quieren arte: los cultos y los independientes. Nosotros en Brasil, podemos hacer que dos o tres de las 100 películas que hacemos puedan ser del agrado del mundo como lo logramos hace algún tiempo con “Ciudad de Dios”. En otro ejemplo, Argentina, hace algunos años, hizo lo propio con “El hijo de la novia” que trascendió en la pantalla mundial. Pero sólo son dos o tres ejemplos entre tantos. Y es que Hollywood con su producción abastece el mundo. Y sí, hay festivales, circuitos restrictos, pero en términos de públicos masivos ésta es la verdadera situación. Esto sin olvidar que Hollywood también está produciendo películas para públicos restrictos.
Su carta de presentación incluye trabajos memorables con Héctor Babenco. Igualmente ha realizado documentales, producciones de vanguardia, cintas de temas regionales, filmes románticos y películas de corte internacional. De todas sus obras, ¿cuál es su mimada?
Cada una tiene su atractivo particular. Por ejemplo, “Bésame mucho” resume la historia de dos parejas durante 20 años, enmarcados en el quehacer cotidiano de Brasil. Es ésta una comedia que tiene un lenguaje sencillo y va en retrospectiva. Un gran baile donde tocan la canción que liga sus vidas marca el punto de partida de su trama. Por otro lado “Flor da pele” es una intensa historia de amor que describe la profundidad del sentir a flor de piel. Por otro lado, considero que la película de mayor repercusión popular en Brasil es “Cortico”, historia clásica que cuenta el nacimiento de una fabela, del mismo periodo de “El cimarrón” de Puerto Rico (1809), que también incursiona en el tema de la esclavitud. Este filme fue exhibido en toda las escuelas del País.

A juicio del propio Francisco Ramalho, “Bésame mucho” es de sus producciones la de mayor repercusión internacional. |
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¿Cuál ha sido su mayor acierto en las pantallas de cine fuera de Brasil?
Internacionalmente creo que “Bésame mucho” ha sido la de mayor repercusión. En España ganó los premios más importantes en el Festival de Huelva. Televisión Española la compró para transmitirla y la iglesia católica también la respaldó. Y aunque físicamente no pude ir al Festival de La Habana, la película compitió allí y también ganó.
Su nueva producción cinematográfica, “Canta María”, está inspirada en el romance de Francisco J. C. Dantas, “Los desvalidos”. ¿Cómo describe esta producción?
Es una historia local cuyo encanto radica en su complejidad. En la década de 1930, el noreste de Brasil estaba en guerra. En ese escenario aparecen los “cangaceiros” que mataban en nombre de la justicia. Entre ellos, Lampiao era el más temido de los forajidos siendo perseguido por una tropa especial que buscaba vencerlo. Dentro de ese escenario aparece María, una joven sensual y llena de vida cuya suerte se debate entre el amor y la guerra.
¿Ya cuenta con distribución internacional para este filme?
Al momento sólo hay distribución del dvd por intenet porque para que las películas brasileñas puedan tener distribución internacional tienen que ser muy grandes, muy especiales. “Canta María” es una historia de amor muy local. Pero aún así tiene sus atractivos para el mundo. Y me enorgullece el haber podido contar con un elenco de figuras como José Wilker, un joven y gran actor de la nueva generación que aceptó hacer la película por casi nada. Con él trabajaría felizmente en cualquier nuevo proyecto. Igualmente con Marco Ricca con quien ya he hecho tres producciones y próximamente hará una que quiere que se la dirija. Y la protagonista, Vanessa Giácomo, es una joven sumamente talentosa. Tiene 22 años y es encantadora y con un futuro precioso.

“Canta María” es la más reciente producción del cineasta brasileño Francisco Ramalho Jr. |
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A través de los años usted ha trabajado con actores como William Hurt, el puertorriqueño Raúl Juliá, Kathy Bates, John Lithgow, Sonia Braga, Tom Berenger, Norma Aleandro y Herson Capri. ¿Cómo describe la experiencia de trabajar con cada uno de ellos?
William Hurt es un artista muy creativo; un profesional de la actuación. Raúl Juliá además de creativo era muy fraterno, muy latino. Tanto que después de concluir la filmación se tomó el tiempo para conocer en detalle a Brasil. Kathy Bates es profundamente hermosa. Tiene una belleza muy grande como mujer y es una gran actriz. John Lithgow fue casi un hermano. A Sonia Braga la conocí cuando hacia “Hair” en teatro. Es una mujer muy franca que además es dueña de una belleza y sensualidad sinigual. Del mismo modo es una gran amiga. Tom Berenger es un profesional de la interpretación. Muy correcto en su labor. Con Norma Aleandro tuve poco contacto pero es una artista completa. Y Herson Capri… es el único con el que nunca más trabajaría. Es más si lo veo ni lo saludaría...
(En nuestra próxima edición el cineasta Francisco Ramalho Jr. rememora detalles de la filmación de “El beso de la mujer araña” que protagonizó el fenecido actor puertorriqueño Raúl Juliá junto a Sonia Braga y William Hurt.)
Filmografía de Francisco Ramalho Jr.
Canta María – (Productor / Director / Guionista/ 2006 )
Jogo Subterraneo - (Productor / 2005 )
Romeo and Juliet Get Married - ( Productor / 2005 )
Cristina se quiere casar (Productor / 2003 )
Corazón iluminado (Productor / 1998)
At Play in the Fields of the Lord - ( Productor / 1991)
Bésame Mucho - ( Productor / Director / Guionista / 1987)
El beso de la mujer araña - ( Productor / 1985)
Das tripas coracao (Productor / 1982)
Escalva del deseo (Guionista / 1981 )
Hijos y amantes (Dirección / Guionista / 1981)
Os amantes de chuva (Productor / Guionista / 1979)
Paula, historia de una terrorista (Director / Guionista / 1978)
Caramuru (Director / Guionista / 1977)
O Cortico (Una fabela) (Director / Guionista / 1977)
Sabendo usar nao vai faltar (Guionista / Director / 1976)
A Flor Da Pele - (Director / Guionista / 1976)
Anuska, maniquí y mujer (Director / 1968)
Brasil verdadero (segmento / 1968)
21/sept/07
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